Pinche perro
Hoy la verdad tenía ya muy bien pensado lo que iba a escribir, pero dadas las circunstancias esa idea tendrá que esperar un poco más para salir a la luz, o por lo menos a que salga de mi cabeza, ya que todavía no lo escribo, pero ya lo estoy pensando.
Amantes de la naturaleza, yo sé que hay muchos por aquí. La verdad yo me considero amante de la naturaleza, pero odio a los perros, a pesar de que nunca me habían hecho nada, simplemente no me gustan. Para mí es horrible entrar a una casa y sentir el olor a perro, a animal sucio. Qué asco. No lo soporto. Claro, cabe aclarar que hay sus honrosas excepciones, perros muy bonitos y limpios, sin embargo, a pesar de todo eso no me gusta que se me acerquen.
Pues el día de hoy, como es costumbre, regresé del trabajo, y estaba muy nublado, amenazando lluvia, de cualquier forma, me puse mis tenis, shorts y un top. Ahora sí, estaba lista para irme a correr. Tenía algo de flojera, pero ya se empiezan a ver resultados...jijiji, así que pues, estar en forma tiene su precio.
Llevaba ya un kilómetro de calentamiento, así que pues empecé a correr. No lo aguanto mucho ya que mis rodillas no sirven, pero a paso tranquilo voy bien. Luego, seguía una subidita, que está algo pesada, pero no podía parar. Seguí corriendo a paso firme, traía mi cel en la mano derecha (no cabe en mis shorsitos), y veo un pastor alemán a lo lejos, cuando paso enfrente de él se me hecha encima de mi mano. Saltó mi celular, y yo di un grito bien fuerte. El dueño del perro nomás me dijo, no te preocupes, está vacunado... yo sin ganas de pararme seguí corriendo.. y pensando, pinche viejo pendejo, la vacuna no significa que no pueda arrancarme la mano.
Pues sí. Resulta que el maldito perro desgraciado se me echó encima, veo mi mano y estaba sangrando, pero no alcanzó a enterrarme los dientes, como que solo fue un rasguño. Seguí corriendo, pero no podía mover la mano. Todos estaban asustados y me decían que en qué me podían ayudar, yo lo único que quería era agua para lavar mi mano, pero en todo el pinche trayecto no encontré nada de agua, hasta que ya iba de regreso a la casa.
Llegué a la casa y lavé mi mano. Estaba totalmente morada y no tenía movilidad en mi dedo medio. Maldición, ¿ahora que voy a hacer cuando quiera manejar? Es mi dedo favorito para desquitarme de las soccer moms.
Al parecer no es nada grave, solo traigo una una morada, un rasguño, dos dedos algo morados y con poca movilidad, de hecho me estoy tardando mucho en escribir esto. Así que hasta aquí lo dejo, para descansar mi manita. Oido a los perros. Malditos animales. A ver qué pasa.
Cuídense muchachos, los quiero. Y si alguien quiere ayudarme con una sobadita en mi manita no estaría nada mal. O si conocen alguna pomada que pueda ponerme se los agradeceré. Saludos.
